The Innkeepers de Ti West encuentra el horror en el funcionamiento de un hotel moribundo

Ti West se ha convertido en un nombre prominente en el horror con X y Pearl, pero el mismo ojo para lo poco convencional y siniestro en lo aparentemente mundano siempre ha estado ahí.

En 2011 Los posaderos, West llevó la mundanidad al límite. Perseverar depende en gran medida de qué tan identificables te parezcan las travesuras de sus dos trabajadores del hotel cada vez más aburridos. Habiendo estado en una situación similar, lo encontré muy identificable.

Es casi hora de que el Yankee Peddlar Inn cierre sus puertas para siempre, y los dos miembros restantes del personal, Claire y Luke (Sara Paxton y Pat Healy), están lidiando con los últimos restos de costumbre que se les presentan mientras intentan capturar prueba del fantasma que se supone deambula por los pasillos antes de que sea demasiado tarde. A medida que se acerca el día del ajuste de cuentas para el Yankee Peddlar Inn, la investigación de Claire y Luke se vuelve cada vez más real y siniestra.

El ritmo de los posaderos es confuso y repetitivo, y es fácil ver cómo podría poner a prueba la paciencia de alguien. Después de todo, son solo dos personas bromeando y en realidad no encuentran mucho interés genuino en los dos tercios iniciales de la película. Pero para mí es una película mejor por su mundanidad.

Los posaderos me engañaron bastante temprano porque, como mencioné, he estado en ese trabajo en ese tipo de situación (menos fantasmas mortales, hasta donde yo sé). Los largos y agotadores días en un lugar al borde de la muerte…